El gobierno manda enfriar la ley de educación sexual, no quiere grieta entre verdes y celestes

Nacional

Por Urgente Santo Tome 18/11/2018 Los pañuelos verdes y celestes, símbolos de la lucha a favor y en contra del aborto, siguieron flameando en las inmediaciones del Congreso después de frustrada la ley que lo volvía no punible, con la misión de promover otros proyectos y el peligro latente de dividir el país en un año electoral.

El temor llegó a la Casa Rosada, donde resisten debates legislativos que rocen valores o creencias como la ley de educación sexual integral, la ESI, que no se aprobaría el miércoles en Diputados pese a tener dictamen de comisión.

Hace un mes, el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, dijo que no necesita nuevas leyes para educar sobre sexo en los colegios y hasta los diputados que piensan lo contrario aceptarían posponer el debate y no alterar la ya complicada sesión del miércoles, que ni siquiera está confirmada

Se trata de una divergencia interesante en la cúpula de Cambiemos porque en la Ciudad el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, anunció que pese a las resistencias impulsará la sanción de una ley espejo.

Larreta avanza con la educación sexual a pesar de la resistencia de los celestes

En su última reunión, el interbloque Cambiemos repasó un temario estimativo, este proyecto no estaba incluido y nadie lo pidió. Poco antes, preocupado por la reacción en la calle que tuvo el intempestivo dictamen, Finocchiaro había reunido en su despacho a diputados oficialistas verdes y celestes para pedirles buscar "puntos de encuentro" y no volver a partir en dos el bloque por una ley.

Pero las conversaciones cruzadas nunca existieron, porque las promotoras de la ESI consideran que tal vez sea mejor negociar en el Senado para no repetir errores. 

"Preferimos esperar, tener presencia en las calles y consensuar con el Senado, para que no nos pase lo mismo que con el aborto", confesó a LPO una diputada verde que fue clave para aprobar la ley de IVE en junio y aún mastica bronca por el fracaso en la Cámara vecina dos meses después. 

Claro que en estos temas nada está resuelto y en las últimas horas legisladores iniciaron una campaña en Twitter con el hashtag  #ESImportante, síntoma de que puede aparecer alguna sorpresa de madrugada, entre ellos el aliado radical Martín Lousteau y la macrista Silvia Lospennato, a cargo de definir los temas de cada sesión con Emilio Monzó. Hace un año, en la última sesión ordinaria del año, alcanzó con un grupo de whatsapp para sancionar el cupo femenino. 

Los verdes empujan además una ley para sancionar a médicos que no practiquen el aborto en los casos legales y otra para regular la obstetricia. 

Como relató LPO, el dictamen de la ESI se obtuvo en una sala dividida entre quienes habían apoyado el aborto legal y quienes no, que -de mínima- pedían leer un poco más la versión final del proyecto.

Con pancartas celestes, militantes "cristianos" se les encimaban bajo la arenga "con nuestros hijos no", que refería a la supuesta promoción de prácticas homosexuales o de masturbación. En realidad, el proyecto delega la creación de contenidos específicos en una futura comisión interdisciplinaria del Ministerio de Educación, pero exige respetar "las identidades de género y orientaciones sexuales", suficiente para abrir la polémica.

Igual que en el debate del aborto, las comunidades evangelistas dominaron la protesta callejera, con procesiones y "mini festivales" en la plaza del Congreso para insistir en que la "la ideología de género no tiene base científica" y exigir sin vueltas no legislar sobre educación sexual.

"Diputados, senadores; se los pido por favor, con mis hijos no te metas, a ellos los educo yo", se escuchó el jueves, a un minúsculo pero ruidoso grupo de militantes, con globos celestes y rosas. En un Congreso caótico como el de estos tiempos, no tomaron en serio promesa de Finocchiaro de paños 

"La ley sólo pretende que los chicos conozcan su cuerpo y sepan protegerlo. Los celestes están yendo a las escuelas de todo el país y viralizan mensajes por Whatsapp entre los padres", advierten sus rivales.

La principal referencia urbana de aquella gesta de junio fue la "Campaña por el aborto legal, seguro y gratuito", un conglomerado de ONGs que camina el Congreso hace 15 años y este invierno vivió la gloria y la desazón en 50 días. Lospennato, Mónica Macha (FpV), Karina Banfi y Brenda Austin (UCR), Victoria Donda (Somos) son algunas de las diputadas continúan yendo a sus reuniones y empezaron a pedir orden.

"Hay que admitir que se creció mucho y no se supo manejarlo. Necesitamos referentes, voceros y una estrategia de comunicación clara para no pisar en falso", confesó una de ellas a LPO.

Es que el grupo no tiene liderazgos y en los pleitos internos suele hacerse escuchar Marta Alanis, de "Católicas por el derecho a decidir". En ese desconcierto resulta imposible recorrer el país junto a legisladores que luego deben votar y lo que es peor: ni siquiera identifican bien a sus enemigos.

"Nos enceguecimos con la Iglesia católica, pero la calle la mueven los evangelistas. Estamos investigando quiénes los financian, porque no todo el dinero puede surgir del diezmo", anticiparon desde ese sector a LPO.

Se defenderán así de las denuncias celestes sobre supuestos aportes millonarios de Think Thank de Estados Unidos como Open Society del millonario George Soros o de International Planned Parenthood Federation (IPPF), una red de clínicas con sede en Londres.

Los evangelistas quedaron fortalecidos: agrupan al 13% del país y los fortalece su capacidad de moverse en comunidad en una etapa de mucha fragmentación social.

Aunque lo disimulan, serían los principales beneficiados si prospera la campaña por la apostasía, promovida al calor de las discusiones sobre el aborto, porque la mayorías de sus fieles fueron bautizados por un sacerdote. "Andan con un pañuelo naranja escondido", bromeó ante LPO uno de sus socios en la campaña por "las dos vidas".

Los evangelistas tomaron nota de su poder y preparan un frente electoral

"Los naranjas", como los llaman, presentan candidatos, tienen un legislador en La Pampa, son capaces de llenar estadios en el norte y movilizar miles de fieles en ciudades grandes como Rosario, como reveló LPO. Un dato: en Brasil hicieron el mismo recorrido y en octubre le aportaron a Jair Bolsonaro los votos que le faltaba para ganar. Nunca les faltan recursos. 

En contraposición, algunas verdes empezaron a notar que el Episcopado no es tan hostil como suponían, sólo que en un escenario de extrema radicalización no tienen otra opción que jugar fuerte y saben hacerlo.

En varios tramos del debate del aborto, como cuando llegó al Senado, hubo obispos que especularon con una versión de la ley que avale la despenalización; y recién se pronunciaron sobre la ESI con el dictamen aprobado y en un tono mucho más mesurado que sus primos de otros credos.

La agenda verde nunca se detuvo. Daniel Lipovetzky, diputado PRO y coordinador del debate del aborto, presentó un proyecto de ley para sancionar a los médicos que se rehúsen a interrumpir el embarazos en los casos en los que ya es legal, como violación, demencia o riesgo de vida.

Muchos se niegan por cuestiones de conciencia y en Tucumán impulsan una ley provincial para permitírselo, aun cuando un fallo de la Corte Suprmea lo impide. Lo cierto es que son muy pocas las provincias con un protocolo sanitario para responder a esa demanda.

La misma disyuntiva aparecerá en el debate por la ley de obstetricia, para regular la actividad de los profesionales encargados de supervisar la gestación.

Los operadores celestes nunca abandonaron los pasillos del Congreso, donde negocian una ley de adopción y otra sobre "maternidad vulnerable", que consiste en identificar y proteger "al niño por nacer", otro remake de la disputa por la interrupción legal del embarazo.

De hecho, ni bien se cayó la IVE, los senadores Federico Pinedo y Esteban Bullrich, macristas y celestes, firmaron un pedido de informes a Mauricio Macri para que informe la totalidad de las "defunciones fetales, por año, a nivel nacional y por jurisdicción". Debería responder el secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, a favor de la IVE.

En el Senado el festejo nunca terminó. Por gestión de la salteña María Fiore de Viñuales del Partido Renovador y aliada a Juan Manuel Urtubey, Unidad Provida, el combo de organizaciones anti abortistas, condecoró a los 38 senadores que votaron contra el aborto en un acto realizado en la Cámara alta y conducido por la ex vedette Gisela Barreto, ahora militante contra la educación sexual.

El 8 de noviembre, los radicales Olga Brizuela y Doria y Mario Fiad, victoriosos en la madrugada de agosto, recibieron en el Salón Arturo Illia a Jean-Marie Le Mene, presidente de la fundación que recuerda al médico genetista francés que identificó el origen del Síndrome de Down. Gabriela Michetti no pudo estar, pero envió su adhesión.

Y el lunes 12 hubo cumbre celeste en la cena de fin de año del Frente Joven, una activa ONG que logró hacer brindar en la misma mesa a los diputados de Cambiemos Alicia Fregonese (Entre Ríos), Cornelia Schmidt Liermann y Jorge Enríquez (CABA), José Núñez (Santa Fe), Eduardo Cáceres (San Juan); los massistas Marco Lavagna y Carla Pitiot (FR-CABA), Victoria Rosso (Compromiso Federal-San Luis), y Ana Llanos Massa (FPV-Chubut), entre otros.

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