Especial: Cómo es la paritaria docente actual

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Por Urgente Santo Tome 17/02/2019 Si bien formalmente esta instancia de negociación entre el gobierno y los gremios sigue existiendo, en enero de 2018 el Poder Ejecutivo Nacional excluyó mediante un decreto la discusión salarial en la paritaria nacional docente. Según los especialistas, esto la vacía de contenido y hace que pierda fuerza.

“Macri eliminó la paritaria nacional docente por decreto”, se lee en varias notas de diarios y sitios digitales (ver acá y acá), en momentos en que peligra el comienzo de clases 2019 en distritos como la Provincia de Buenos Aires. ¿Es así? El Gobierno nacional realizó en enero de 2018 importantes modificaciones al esquema de la paritaria nacional docente, que, si bien no implican su eliminación, según los especialistas la vacían de contenido y hacen que pierda fuerza.

Mediante el Decreto 52/2018 de enero de 2018, que fue luego ratificado por la Justicia, el Gobierno nacional estableció, entre otros, dos grandes cambios. En primer lugar, modificó la representación sindical, que pasó de un modelo proporcional basado en la cantidad de afiliados de cada gremio a un esquema de un delegado por gremio, sin importar su tamaño -lo que afectó de manera particular a la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), que previamente tenía cinco delegados- y excluyó de la mesa de diálogo a los docentes privados agrupados en el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (SADOP). En segundo lugar, dejó la cuestión del salario fuera de la negociación nacional.

La paritaria nacional docente comenzó en 2008, después de la promulgación de la Ley N° 26.075 de Financiamiento Educativo en 2006, que, entre otras cosas, otorgaba a los docentes el derecho “a la negociación colectiva nacional y jurisdiccional”. Mediante el decreto de 2018, el Poder Ejecutivo Nacional modificó un decreto anterior, el 457/2007 firmado por Néstor Kirchner, que reglamentaba esta ley e incluía la cuestión salarial en esas negociaciones de forma explícita en su artículo seis.

¿Por qué es importante? Hasta la publicación del decreto en 2018, la paritaria nacional docente fijaba el piso salarial docente en todo el país, algo que ahora quedó determinado de manera automática y se estableció que será, como mínimo, un 20% mayor al salario mínimo, vital y móvil vigente. Así, a diferencia de otros sectores de la economía, en el caso del sector docente la definición del salario quedó atada a las actualizaciones automáticas del salario mínimo. La norma oficializó así lo que el gobierno venía implementando desde la paritaria de 2016.

“En cuanto al inciso c) del artículo 10 de la Ley N° 26.075, referido al salario mínimo docente, queda establecido que el mismo no podrá ser inferior al 20% por encima del salario mínimo vital y móvil vigente, acuerdo arribado entre las asociaciones sindicales y el Poder Ejecutivo Nacional según acta suscripta entre las partes de fecha 25 de febrero de 2016”, se lee en el decreto firmado por el presidente Mauricio Macri y los ministros Marcos Peña, Jorge Triaca y Alejandro Finocchiaro.

Un informe de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Airessubraya que, de esta manera, “el artículo 10 de la Ley 26.075 pierde fuerza con respecto a lo que tiene que ver con la discusión salarial, sosteniendo como única precondición respetar la relación del salario docente con el salario mínimo, vital y móvil vigente”.

“El decreto congela la negociación salarial en la paritaria nacional. Es decir, no hizo desaparecer la paritaria, porque institucionalmente existe, pero le quitó el sentido”, señaló a Chequeado Agustín Claus, economista y ex director nacional de Planeamiento Educativo entre 2016 y 2017, durante la gestión de Cambiemos. Para el especialista, la falta de un salario inicial negociado a nivel nacional anula la función redistributiva que tenían las paritarias nacionales, que “elevaban el salario inicial mínimo de forma tal de intentar compensar las desigualdades salariales de las provincias, que existen desde la transferencia de la educación a las provincias en la década del 90”.

El decreto establece un piso -y no un techo- en base al salario mínimo, vital y móvil. Claus sostuvo que esto sucedió, pero aclaró que, debido a la inflación, implicó una tendencia a la baja de los salarios reales. Entre 2015 y 2018 el salario mínimo cayó entre un 14% y un 18% en términos reales -es decir, descontando la inflación- según si se analiza el IPC de San Luis o el IPC de la Ciudad de Buenos Aires.

Con estas modificaciones, de acuerdo con la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno busca focalizar el diálogo nacional con los gremios docentes en el resto de las condiciones del trabajo que sí se discutirían en las paritarias y dejar en un segundo plano la discusión salarial. En su artículo 4, el Decreto 52/2018 mantiene en la órbita nacional temáticas laborales, previsionales, el ingreso a la carrera docente, el régimen de vacantes, las reincorporaciones, las políticas de formación y capacitación, la representación y la actuación sindical, entre otras.

Estos temas, según establece el decreto, deben ser tratados en un convenio marco que debe celebrarse anualmente con la participación del Ministerio de Educación de la Nación, el Consejo Federal de Cultura y Educación y los gremios con representación nacional.

Según confirmaron a este medio funcionarios del Ministerio de Educación, a lo largo de 2018 se realizaron reuniones con los gremios, organizadas en tres comisiones de trabajo en las que, según precisaron, se abordaron cuestiones como las condiciones laborales, infraestructura, salud, capacitación y formación docente. En los encuentros participaron tres gremios: la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), la Unión de Docentes Argentinos (UDA) y la Asociación de Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET).

La CTERA, el más afectado por la pérdida de representatividad que le implicó el decreto 52/2018, fue invitado pero decidió no participar. “En la invitación a la reunión que nos enviaron del Ministerio se prohíbe expresamente hablar de la cuestión salarial. Por eso nuestro rechazo, porque queremos hablar de todos los otros temas pero en el marco de la discusión salarial, no puede ir escindido”, explicó a Chequeado Miguel Duhalde, secretario de Educación de la confederación.

“La decisión de la conducción de la CTERA es que si las cosas siguen así, no van a empezar las clases en 2019. Si no hay convocatoria a paritaria nacional, vamos a decretar el no inicio de las clases en las aulas. Seguiremos dando clases en las plazas, en las calles, pero no se dará comienzo al ciclo lectivo”, advirtió el gremialista.

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