La Imágen de la semana, De Vido en un juicio oral

Nacional

 

Por Urgente Santo Tomé 28/09/2017 Julio De Vido llegó a las 9:20 de la mañana a los tribunales de Comodoro Py en una camioneta Mercedes Benz que manejaba su abogado, Maximiliano Rusconi. Es un lugar que ya conoce. Había estado declarando como acusado en varias causas de corrupción y para notificarse de sus procesamientos. Pero por primera vez De Vido experimentó lo que es estar frente a un tribunal oral para ser juzgado y por uno de los hechos más dolorosos de los últimos años: la muerte de 52 personas en la tragedia de Once y el desfalco de los fondos públicos que se destinaron para un sistema ferroviario que brindaba un servicio más digno de ganado que de personas.

El ex ministro de Planificación Federal ingresó al edificio por uno de sus laterales a través de un doble cordón de policías que lo condujo directamente a la sala AMIA, donde se realizó el juicio  El lugar estaba vacío. Una hora y media antes perros y personal de la brigada antiexplosivos lo revisó para descartar cualquier amenaza. "Defensa De Vido", estaba escrito en un cartel pegado en uno de los primeros bancos, frente al estrado del tribunal.

Ahí se sentó De Vido, en una de las puntas, junto a sus abogados. Una vez que el ex ministro de Planificación Federal estuvo ubicado los familiares de las víctimas y sobrevivientes fueron autorizados a ingresar a la sala. Llevaban carteles y remeras con la foto de sus padres, madres, hijos muertos en la tragedia. "Faltas vos", decía la remera que llevaba una mujer con la foto de De Vido.

Entraron a la sala con el dolor sin violencia que tienen desde el 22 de febrero de 2012 cuando el tren chocó contra la estación de Once y contra sus vidas.

Se ubicaron en la parte de atrás, separada por un vidrio de los acusados, los abogados y el tribunal. Cada uno de ellos levantó un cartel que decía "Ju5T1cia para las víctimas de la tragedia de Once". De Vido no les dirigió la mirada, por su ubicación les daba la espalda. Tampoco se dio vuelta en ningún momento para mirarlos y nunca se cruzó con alguno de los familiares.

Infobae