Por Urgente Santo Tomé 15/09/2026 Como todos los martes, en su columna emitida por el programa Mas que informados por radio Ciudad y el canal Ciudad Stream, el Martillero Público Nacional José Luis Arbelaiz MP 351 desarrolló un tema de interés en su rubro. En este caso se refirió a los Creditos Hipotecarios.
Sin lugar a dudas, uno de los grandes problemas de la Argentina es el acceso a la vivienda propia. Desde hace muchos años, las familias ven cada vez más lejos “el sueño de la casa propia”.
Esta cuestión responde a varios factores en general, pero casi todos están conectados entre sí por un eje central: la dificultad de acceso a la financiación.
En los últimos años han comenzado a surgir, tímidamente, algunas opciones. Esto responde, entre otros factores, a una cierta estabilidad en los índices de la economía: fundamentalmente la inflación, la baja de las tasas de interés, la caída del riesgo país y un cierto grado de estabilidad del tipo de cambio.
No vamos a meternos en una opinión política, pero sí es necesario mencionar estos factores como fundamentales para “la vuelta del crédito”.
Para quien busque hoy opciones, los bancos tienen una cartera bastante amplia de ofertas de créditos hipotecarios para compra, ampliación o construcción de vivienda.
Para los interesados que califiquen, que puedan justificar sus ingresos y que tengan cierta capacidad de ahorro, las ofertas actuales se ponen cada vez más interesantes.
Si bien hace algunos años hubo mucha gente que tomó créditos UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) y se complicó bastante, corresponde aclarar que lo malo no es el sistema UVA, sino el contexto en el que se aplica. El sistema UVA se utiliza en países como Brasil, con otro nombre (CUB, Custo Unitário Básico), donde la financiación se ajusta automáticamente conforme a varios índices, entre ellos, y como principal, la inflación. En Brasil, la variación del CUB en los últimos cuatro años fue, en promedio, del 4% anual; mientras que aquí en la Argentina sabemos que estamos varios dígitos por encima de eso. Entonces, para ser justos, si el sistema UVA se utiliza en un contexto de baja inflación y, sobre todo, con previsibilidad, es un sistema muy beneficioso para la adquisición de viviendas.
La oferta de las entidades bancarias es, actualmente, bastante variada, y corresponde aclarar que las mejores condiciones las obtienen aquellos clientes que perciben sus salarios en cada banco. A continuación, detallamos algunas de las opciones disponibles.

Según evaluación crediticia
Requiere acreditar sueldo en la entidad para la mejor tasa
Tasas y condiciones relevadas por el autor a septiembre de 2026. Sujetas a modificación por parte de cada entidad.
Claro que los créditos hipotecarios, a través del sistema bancario, no dejan de ser un producto comercial de las entidades. Por eso, antes de tomar cualquier decisión sobre la toma de un crédito, siempre es conveniente contar con la mayor y más detallada información al respecto, además de un buen asesoramiento profesional que permita evaluar todas las variables posibles, minimizar los riesgos y, sobre todo, planificar con claridad la deuda.
También, aunque no sea la opción más conocida o difundida, existe la posibilidad de utilizar la hipoteca entre privados, sin necesidad de financiación bancaria. Es decir, dos particulares —comprador y vendedor— establecen las pautas y condiciones en un contrato, con la hipoteca como garantía real de las obligaciones acordadas. Dicha hipoteca se inscribe en el Registro de la Propiedad Inmueble en simultáneo con la escritura traslativa de dominio.
Para todas estas situaciones, lo ideal es buscar siempre el asesoramiento profesional, y explorar y conocer todas las cuestiones legales y financieras vinculadas a la operación inmobiliaria en cuestión. Es la única manera de minimizar los riesgos y tomar la decisión más segura posible.
