Por la sequía, podría haber entre un 40% y un 70% menos de forraje este invierno

Escuchar Artículo

Por Urgente Santo Tome 08/03/202 A través de un informe detallado que analiza posibles escenarios ganaderos para el invierno 2023 en la provincia, especialistas del INTA de Mercedes advierten sobre serias consecuencias de mantener la carga de cara a los meses de menor productividad de pasturas.

En Argentina, los pastizales aportan entre el 75 % y el 100 % de la dieta del ganado vacuno. En Corrientes, el 95 % de la actividad de cría vacuna y ovina se realiza sobre pastizales naturales.

Como la carga es la herramienta de manejo que mayor impacto tiene sobre la producción de los sistemas, la sustentabilidad de los recursos y la rentabilidad de la empresa ganadera, es determinante planificar el manejo del sistema en función de la receptividad del recurso forrajero.

Luego del análisis de los datos de productividad del pastizal de pastos cortos del centro de la provincia de Corrientes, «podemos comparar la producción acumulada de forraje del período de crecimiento que va desde septiembre hasta mayo, donde, por bajas temperaturas, el crecimiento es muy bajo. En un año normal, durante ese período, se acumulan 5500 kgMS/ha (kilogramos de materia seca por hectárea). Esa producción de forraje es suficiente para satisfacer los requerimientos de 0,7 a 0,8 EV/ha (equivalente vaca por hectárea, la manera en que se cuantifica la carga) y acumular un excedente para los meses de invierno.

Hasta enero de 2023 se produjeron 2.200 kgMS/ha menos que lo normal. «De allí en adelante podemos proyectar tres escenarios con diferentes probabilidades, basado en la información histórica. Un escenario bueno acumularía al final de la temporada de producción 2.200 kgMS/ha menos que el promedio histórico.

En un escenario regular, el de mayor probabilidad (80 %), la acumulación de forraje será de 3.200 kgMS/ha menos, y el peor escenario nos dejaría con 4.000 kgMS/ha por debajo de la media.

Puestos en términos relativos los escenarios bueno, regular y malo al final del período de crecimiento tendrán una reducción de la disponibilidad de alimento del 40, 60 y 70 % respectivamente en relación con la producción normal», detalla el análisis elaborado por los ingenieros agrónomos Diego Bendersky  y Susana Escalante, así como por los técnicos Maximiliano Noguera y Juan Ramón Fernández.

En el estudio, consignan en primera instancia el extremo déficit hídrico de los últimos tiempos, en especial el año pasado.

«Durante el año 2022 las precipitaciones fueron deficitarias excepto en marzo, julio y agosto.

El año terminó con un acumulado anual de 759 mm, valor similar al año 1952 (758 mm), de la serie histórica de 72 años de registros de la estación meteorológica de la EEA INTA Mercedes. El déficit de oferta de agua estuvo en 688 mm (esto representa un 47,5% menos de lluvias de los 1447 mm promedio)», describe el documento.

 Sin pasto acumulado

La acumulación del déficit hídrico impacta de manera grave sobre la productividad del campo natural durante todo el período de crecimiento en la temporada 2022-2023.

El escenario más probable de producción de forraje de lo que resta del período de crecimiento nos deja con un saldo negativo de 60 % menos de producción, 3.200 kg de materia seca por hectárea menos que un año promedio.

Un invierno de 2022 relativamente bueno pudo haber dejado un saldo positivo sobre la condición de los animales, dependiendo del manejo de cada campo. Sin embargo, durante el verano esa condición corporal probablemente se perdió y no hay escenarios para que se recomponga antes del invierno.

En los sistemas con cargas superiores a 0,5 EV/ha se deberá realizar un ajuste de carga para el invierno considerando el promedio de productividad de ese período que es de 600 kgMS/ha para el centro sur de Corrientes.

En los casos que el sistema haya ajustado su carga previamente (junio-septiembre de 2022) a valores iguales o inferiores a 0,5 EV/ha podrán sumar al balance forrajero algo de forraje remante del verano 2023.

Considerando que el ingreso al invierno se dará con muy poco o nada de pasto acumulado, habrá que extremar las medidas de manejo que permitan clasificar la hacienda por requerimientos, vender categorías menos productivas y hacer encierres estratégicos para suplementar o alimentar categorías más sensibles.

Si las condiciones climáticas se restablecen durante 2023, se deberían considerar prácticas que tiendan a favorecer la recuperación del campo natural como descansos, control de malezas y fertilización.

La Republica

Relacionadas

Santo Tomé celebró la 8va Fiesta Provincial del Guiso Tropero con una verdadera jornada de tradición y cultura

Editor

Naya presentó el proyecto de «Entornos escolares» , que prohibe el uso de celulares en escuelas de Corrientes

Editor

La Policía de Corrientes prepara un operativo especial en la provincia por los festejos del mundial

Editor
Secret Link