Por Urgente Santo Tomé 10/09/2026 La comunidad educativa celebró el Día del Maestro con un acto realizado en la en la Escuela N° 687 “República Oriental del Uruguay”, donde no faltaron la emoción, los recuerdos y la gratitud hacia quienes siembran el futuro en los más chicos.
En la mañana de este jueves 10 de septiembre, la Escuela N.° 687 “República Oriental del Uruguay” se vistió de fiesta para rendir homenaje a quienes ejercen una de las tareas más nobles: enseñar.
Con la presencia de autoridades, docentes, familias, alumnos y vecinos, el acto por el Día del Maestro comenzó con palabras que marcaron el tono de la jornada: detenernos, mirar nuestro camino y reconocer a quienes, con paciencia, compromiso y esperanza, abren cada día las puertas de un aula para construir sueños.
La ceremonia, que recordó a Domingo Faustino Sarmiento en el aniversario de su fallecimiento, no fue solo un recuerdo histórico. Fue una celebración del presente.
En primer lugar, ingresaron las Banderas de Ceremonia, portadas con orgullo por alumnos de la institución, las que fueron recibidas con un respetuoso aplauso. Luego, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y del Himno a Sarmiento, composiciones que unieron las voces de toda la comunidad en un mismo sentimiento de pertenencia.
Uno de los momentos más solemnes fue el minuto de silencio en memoria del gran educador Domingo Faustino Sarmiento, y de todos aquellos educadores que dejaron su huella en las aulas y en la historia del país. Un silencio que dijo más que mil palabras.
En sus palabras alusivas, la docente Alejandra Salinas evocó al Sarmiento maestro, periodista y presidente, pero sobre todo al hombre que soñó un país lleno de escuelas. Un sueño que, en Santo Tomé, sigue vivo en cada tiza que escribe en el pizarrón.
“Hoy, más de un siglo después, la escuela continúa siendo ese lugar de encuentro y de esperanza. Han cambiado los tiempos. Hoy tenemos nuevas tecnologías, computadoras, pantallas y herramientas que Sarmiento jamás pudo imaginar. Pero hay algo que no ha cambiado: la importancia de un docente que acompaña, escucha, enseña y cree en las posibilidades de cada niño. Ser maestro hoy significa enfrentar nuevos desafíos. Significa comprender que cada alumno aprende a su propio ritmo y que, detrás de cada mirada, hay una historia, una familia y un futuro que espera ser acompañado”, expresó la docente.
Y fueron los propios alumnos quienes le pusieron corazón al homenaje. Con la inocencia y la verdad que solo ellos tienen, los estudiantes de 5.º grado, Ávalos Junior Benjamín y Sosa Yeison, recitaron la poesía “A la maestra”, arrancando sonrisas y lágrimas entre los presentes.
Más tarde, un alumno de 1er grado regaló a los presentes la poesía “Semillita de luz”.
Sarmiento volvió a la escuela
El momento más aplaudido llegó con la obra de teatro “Sarmiento vuelve a la escuela”. ¿Qué sentiría el prócer si hoy entrara a un aula de nuestra ciudad? La respuesta de los chicos fue contundente: encontraría el mismo lugar donde aún viven los sueños, las preguntas y la esperanza.
En la representación, el equipo docente junto a los padres llevó adelante la obra teatral en su honor, presentando las nuevas tecnologías, las herramientas con las que cuentan hoy las escuelas, al gran maestro.
El cierre musical, en la voz de un grupo de alumnos de 6º grado, lo que fue el abrazo cantado a todos los educadores presentes.
En el cierre, con un aplauso sostenido la comunidad educativa de la Escuela 687 recibió su reconocimiento a esos educadores que pasaron por sus aulas, y a los que día a día, muchas veces sin darse cuenta, dejan una huella en los pequeños que los acompañará toda la vida.
Mañana, 11 de septiembre, los homenajes continúan: a las 9 horas se realizará el izamiento del Pabellón Nacional y la colocación de una ofrenda floral en la plazoleta Domingo Faustino Sarmiento de esta ciudad, ubicada por calle Sarmiento.
